Katia Wilkerson | Desafiando la naturaleza a caballo

Médico Veterinaria zootecnista sanmiguelense, en la carrera más difícil a caballo del mundo.
Patagonia, Argentina.

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Argentina puede ser tan arriesgada como bonita. La pampa, las montañas y el clima incierto, ya que en pleno verano presenciamos nieve, las montañas prominentes y fangales hacen el terreno perfecto para la carrera más difícil del mundo: el Gaucho Derby. 


Katia Wilkerson es una médico veterinaria de equinos nacida en San Miguel de Allende, Guanajuato. Apasionada de la equitación desde los 7 años encontró la oportunidad de ser parte de esta gran aventura, en la que voló dos veces a Argentina para organizar y llevar a cabo este gauchesco evento.


El primer viaje consistió en 3 mil km en 12 días de recorrido por la provincia de Santa Cruz y Chubut conociendo hermosas estancias en la que vió cerca de 500 caballos seleccionando 340 para la carrera.
En el segundo viaje fue la veterinaria encargada de la Academia: un proyecto nuevo en el que preparan a jinetes por 6 días para futuras carreras ya sea el Gaucho derby o el Mongol Derby donde tienen que poner a prueba sus habilidades de supervivencia y ecuestres para aprender a navegar por terrenos muy complejos cambiando de caballos cada día. 


Terminando la Academia empezaron a llegar los 36 jinetes inscritos a la carrera, paramédicos, médicos veterinarios y equipos de filmación y logística de diversas partes del mundo. Es una carrera de 500 km que los jinetes  tienen que finalizar en 10 días, con paradas en 18 estaciones para  inspecciones veterinarias, donde nos aseguramos que los equinos estaban  en perfectas condiciones para continuar hacia la siguiente estación,  y en donde se penalizaba al jinete en caso contrario ya que el bienestar del caballo era una prioridad. En promedio cada jinete usaba seis caballos durante el recorrido. 


La mayor parte de las estaciones eran inaccesibles en automóvil por lo que todo el personal de soporte tenía que viajar a caballo largas distancias.


Para Katia lo más difícil fueron los vientos de la Patagonia que son fríos, fuertes y persistentes. Lo mejor, conocer gente multicultural con la que se comparte un mismo amor por los caballos, en este caso la mayoría criollos y semi-salvajes. “Los argentinos son muy amables y sin la ayuda de los gauchos, conductores, dueños de estancias y caballos esto no podría lograrse. Estoy eternamente agradecida de haber sido parte de esta experiencia”. 

“No es una aventura para cualquiera, tienes que entrenar física y mentalmente para poder llegar a la meta”, y como dice su fundador: “cruzar la meta es una victoria pero ganar es casi irrelevante”.

<<English version>>

Veterinary medicine doctor from San Miguel, in the toughest race on horseback in the world.

Patagonia, Argentina.

The pampas, prominent mountains and uncertain climate, the wild and muddy fields make the perfect wildest terrain for the toughest race in the world: the Gaucho Derby.

Katia Wilkerson is an equine veterinarian born in San Miguel de Allende, Guanajuato. Passionate about horseback riding since she was 7 years old, she found the opportunity to be part of this great adventure, in which she flew twice to Argentina to organize and carry out this gaucho event.

The first trip consisted of 3,000 km in 12 days through the provinces of Santa Cruz and Chubut, visiting beautiful ranches where she saw nearly 500 horses, selecting around 340 for the race.

The second trip was the veterinarian in charge of the Academy: a new project in which they prepare riders for 6 days for future races, either the Gaucho derby or the Mongol Derby where they must test their survival and equestrian skills to learn how to navigate very complex terrain changing horses every day.

At the end of the Academy, the 36 riders enrolled in the race began to arrive, along with paramedics, veterinarians, and film and logistics teams from around the world. 

The Gaucho Derby is a 500 km race that the riders have to finish in 10 days, with stops at 18 stations for veterinary inspections, where we made sure that the horses were in perfect condition to continue to the next station, and if not, the rider was penalized, since the welfare of the horse was a priority. On average each rider used six horses during the tour.

Most of the stations were inaccessible by car, so all support crew had to travel long distances on horseback.

For Katia, the most difficult thing was the Patagonian winds, which are cold, strong and persistent.

The best thing is meeting multicultural people with whom you share the same love for horses, in this case most of them criollos and semi-wild. “Argentines are very friendly and without the help of the gauchos, drivers, ranch owners and horses this could not be achieved. I am eternally grateful to have been part of this experience.”

“It is not an adventure for everyone, you have to train physically and mentally to be able to reach the finish line”, and as its founder says: “crossing the finish line is a victory but winning is almost irrelevant”.

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